Me levanto por la mañana
y miro bajo la almohada
un cencerro y una llave
una clave no descifrada.
Rastreo el horizonte
desde un rincón de mi ventana
pues miro hacia el monte
y veo una vaca engalanada
su mirada penetrante
ruboriza mi semblante
parece que quiere hablarme
y no puedo sentir nada.
De repente suena el cencerro
y levita por arte de magia
con un movimiento certero
la llave se mete en mi garganta.
El rumiante me mira y se ríe
por el hecho acontecido
un susurro en mi oído
hace que desvaríe
intento encajar un vocablo
pero algo me lo impide
la llave se ancla en mi estómago
y lanzo un grito al aire libre;
-que me has hecho animal lechoso
mi mente se halla poseída
pues te creía ser hermoso
ahora eres el dueño de mi ira.
-te dí sustento mientras crecías
y tu me colgaste un cencerro
de mi establo te dí la llave un día
y me trataste como a un perro
ahora está en tu barriga
y lejos de ser tu amiga
me voy a morir al cerro
pero también me llevo tu vida.
lunes, 27 de noviembre de 2006
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1 comentario:
Una fábula sustanciosa, mamoncete.jejeje
;)
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