Cae la noche en el pueblo
la niebla se adentra hasta la plaza
el silencio se haze rey del todo
las esquinas albergan sombras extrañas.
Aves nocturnas reclaman
con desgarrados alaridos
encontrar la presa mas dévil
para succionarle la vida en un suspiro.
Es entonces cuando asoman
las almas de los aturdidos
errantes despojos del Averno
en procesión con cadenas unidos.
Le llaman "el tercio de la muerte"
corazon de piedra
ser inerte
a su paso un rastro de llanto
desdicha y mala suerte.
Ni la guadaña de doña Muerte
ni el fuego del vil Belcebú
la magia negra mas pura
o el hechizo del oscuro budú
pueden hacer frente
al fiero escuadron inclemente.
martes, 30 de enero de 2007
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1 comentario:
Que le metan caña a la guadaña, my friend. Anda, anda, que sea la última vez q me dejas tanto tiempo sin tus paranoias! jajajaja
Un abrazo capullo.
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