lunes, 5 de febrero de 2007

Serena calma

Al caer el atardecer en el Valle
la luz se refleja rojiza
el álamo se viste de ocre
el viento arrastra ceniza.
En la calle del Olvido
un transeunte solitario
con un vestir estrafalario
sueña ser ave de paso.
La sombra de un perro galgo
de pálida mirada
asoma en el vértice de la esquina
esperando la carícia amada.
Vive en mi un recuerdo
de medias lunas desiertas
de azules cielos eternos
de noches de mil estrellas.
Confundido entre jazmines y rosas
veo el colorido de un jilguero
amo de los cuatro vientos
de las brisas fiel guerrero.
De la vieja taverna del pueblo
se escucha entre amigos
al torrente de la madrugada
susurros y cálidos chillidos.
Ya viene el crudo invierno
con su blanco manto inmaculado
el álamo pierde su verde vestido
el Valle se esconde asustado.

1 comentario:

Popi dijo...

Ya lo he leído capullín! Un paisaje bucólico invernal. Yo sueño ser ave de paso. :)